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로맹가리1 2024. 3. 22. 16:57

 

NOTAS

 

 

 

 

 

1 E. Goffman informó en parte acerca de este estudio en «Communication Conduct in an Island Community», tesis inédita de doctorado, Universidad de Chicago, Departamento de Sociología, 1953. En lo sucesivo daremos a esta comunidad, a título de brevedad, el nombre de «isla Shetland».

 

 

 

2 Citado en E. H. Volkart, ed., Social Behavior and Personality. Contributions of W. I. Thomas to Theory and Social Research, Nueva York: Social Science Research Council, 1951, pág. 5. En este punto debo mucho a un trabajo inédito de Tom Burns, de la Universidad de Edimburgo, quien argumenta que, en toda interacción, un tema básico subyacente es el deseo de cada participante de guiar y controlar las respuestas dadas por los otros presentes. Jay Haley, en un reciente trabajo inédito, anticipó un argumento semejante, pero en relación con un tipo especial de control, el que se refiere a la definición de la naturaleza de la relación que mantienen los sujetos involucrados en la interacción.

 

 

 

3 4 Willard "Waller, «The Rating and Dating Complex», en American Sociológica Review, n, pág. 730.

 

 

 

5 William Sansom, A Contest of Ladies, Londres: Hogarth, 1956, págs. 230-32.

 

 

 

6 Los muy difundidos y juiciosos escritos de Stephen Potter se ocupan en parte de los signos que pueden ser manejados para dar a un observador astuto las sugerencias necesarias para descubrir las virtudes ocultas que el jugador en realidad no posee.

 

 

 

7 Se puede establecer expresamente una interacción como tiempo y lugar para poner de manifiesto diferencias de opinión, pero en tal caso los participantes deben tener cuidado en concordar y no en disentir respecto del adecuado tono de voz, vocabulario y grado de seriedad mediante los cuales se expresarán todos los argumentos, y sobre el respeto mutuo que deben continuar guardándose los participantes en desacuerdo. Esta definición académica de la situación puede también ser invocada súbita y sensatamente como modo de convertir un serio conflicto de opiniones en otro que puede ser manejado dentro de un marco aceptable para todos los presentes.

 

 

 

8 W. F. Whyte, «When Workers and Customers Meet», en W. F. Whyte, ed., Industry and Society, cap. vn, Nueva York: McGraw-Hill, 1946, págs. 132-33.

 

 

 

9 Entrevista con un maestro citada por Howard S. Becker, «SocialClass Variations in the Teacher-Pupil Relationship», en Journal of Educationál Sociology, xxv, pág. 459.

 

 

 

10 Harold Taxel, «Authority Structure in a Mental Hospital Ward», tesis inédita de licenciatura, Universidad de Chicago, Departamento de Sociología, 1953.

 

 

 

11 El papel que cumple el testigo, al limitar lo que el individuo puede ser, ha sido destacado por los existencialistas, que lo ven como una amenaza básica a la libertad individual. Véase Jean-Paul Sartre, Being and Nothingness, trad. al inglés por Hazel E. Barnes, Nueva York: Philosophical Library, 1956, pág. 365. (El ser y la nada, Buenos Aires: Losada, 1966.)

 

 

 

12 Goffman, op. cit., págs. 319-27.

 

 

 

13 Peter Blau, «Dynamics of Bureaucracy», tesis de doctorado, Co-lumbia University, Departamento de Sociología, págs. 127-29.

 

 

 

14 Walter M. Beattie, hijo, «The Merchant Seaman», informe inédito de licenciatura, Universidad de Chicago, Departamento de Sociología, 1950, pág.35.

 

 

 

15 Sir Frederick Ponsonby, Recollecttons of Three Reigns, Nueva York: Dutton, 1952, pág. 46.

 

 

 

16 Sobre la importancia de distinguir entre una rutina de interacción y cualquier instancia particular en que la rutina se desarrolla en su totalidad, véanse los comentarios de John von Neumann y Oskar Morgenstern, The Theory of Gantes and Economic Behaviour, Princeton: Princeton University Press, 2a ed., 1947, pág. 49.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1. ACTUACIONES

 

 

 

 

 

1 Quizás el verdadero crimen del estafador no sea el robar dinero a sus víctimas sino el despojarnos a todos nosotros de la creencia de que las maneras y la apariencia de la clase media pueden ser mantenidas solo por la gente de clase media. Un profesional desengañado puede ser cínicamente hostil a la relación de servicio que sus clientes esperan que él les ofrezca; el estafador está en posición de abarcar a todo el mundo «legítimo» en este desprecio.

 

 

 

2 Véase Taxel, «Authority Structure in a Mental Hospital Ward», tesis inédita de licenciatura, Universidad de Chicago, Departamento de Sociología, 1953, pág. 4. Harry Stack Sullivan sugirió que el tacto de los actuantes internados en instituciones hospitalarias puede operar en dirección inversa, lo que da por resultado una manifestación de cordura de tipo noblesse-oblige. Véase su trabajo «Socio-Psychiatric Research», en American ]ournd of Psychiatry, x, págs. 987-88.

 

 

 

«Un estudio acerca de las "recuperaciones sociales" realizado hace algunos años en uno de nuestros grandes hospitales neuropsiquiá-tricos me enseñó que a menudo los pacientes eran dados de alta porque habían aprendido a no manifestar síntomas ante las personas que los rodeaban; en otras palabras, se habían integrado en el ambiente personal lo suficiente como para comprender el prejuicio opuesto a sus engaños. Parecía como si se hubiesen vuelto bastante sensatos como para tolerar la imbecilidad circundante al haber descubierto, finalmente, que se trataba de estupidez y no de malignidad. Por consiguiente, podían obtener satisfacciones del contacto con otros, mientras descargaban parte de sus anhelos a través de medios psicóticos».

 

 

 

3 Robert Ezra Park, Race and Culture, Glencoe, 111.: The Free Press, 1950, pág. 249

 

 

 

4 Ib'td., pág. 250.

 

 

 

5 Estudio sobre la isla Shetland.

 

 

 

6 H. S. Becker y Blanche Greer, «The Fate of Idealism in Medical School», en American Sociologicd Revieiv, xxm, págs. 50-56.

 

 

 

7 A. L. Kroeber, The Nature of Culture, Chicago: University of Chicago Press, 1952, pág. 311.

 

 

 

8 H. E. Dale, The Higher Civil Service of Great Britain, Oxford: Oxford University Press, 1941, pág. 50.

 

 

 

9 David Solomon, «Career Contingencies of Chicago Physicians», tesis inédita de doctorado, Universidad de Chicago, Departamento de Sociología, 1952, pág. 74.

 

 

 

10 J. Macgowan, Sidelights on Chínese Life, Filadelfia: Lippincott, 1908, pág. 187.

 

 

 

11 Cf. los comentarios de Kenneth Burke acerca de la «razón escena-acto-agente», A Grammar of Motives, Nueva York: Prentice-Hall, 1945, págs. 6-9.

 

 

 

12 E. J. Kahn (h.), «Closings and Openings», en The New Yorker, 13 y 20 de febrero de 1954.

 

 

 

13 Véase Mervyn Jones, «"White as a Sweep», en The New Statesman and Nation, 6 de diciembre de 1952.

 

 

 

14 A. R. Radcliffe-Brown, «The Social Organization of Australian Tribes», en Oceania, i, pág. 440.

 

 

 

15 Véase el tratamiento exhaustivo de este problema en Dan C. Lortie, «Doctors without Patients: The Anesthesiologist, a New Medical Specialty», tesis inédita de licenciatura, Universidad de Chicago, Departamento de Sociología, 1950. Véase también el retrato, en tres partes, del Dr. Rovenstine, por Mark Murphy, «Anesthesiologist», en The New Yorker, 25 de octubre y 1? y 8 de noviembre de 1947.

 

 

 

16 En algunos hospitales, el practicante y el estudiante de medicina realizan tareas que están por debajo de las del médico y por encima de las de la enfermera. Dichas tareas no requieren, presumiblemente, un alto grado de experiencia y entrenamiento práctico, porque, si bien este status intermedio de formación médica es una obligación permanente en los hospitales, todos los que cumplen con ella lo hacen en forma temporaria.

 

 

 

17 Véase Babe Pinelli, según el relato hecho a Joe King, Mr. Ump, Filadelfia: Westminster Press, 1953, pág. 75.

 

 

 

18 Edith Lentz, «A Compatison of Medical and Surgical Floors», Cornell University, Escuela de Relaciones Industriales y Laborales del Estado de Nueva York, 1954, págs.

 

 

 

2-3 (mimeogr.).

 

 

 

19 El material sobre el negocio de pompas fúnebres utilizado a lo largo de este estudio fue tomado de Robert W. Habenstein, «The American Funeral Director», tesis inédita de doctorado, Universidad de Chicago, Departamento de Sociología, 1954. Debo mucho al análisis de Habenstein acerca de la ceremonia fúnebre considerada como una actuación.

 

 

 

20 John Hilton, «Calculated Spontaneity», en Oxford Book of En-glish Talk, Oxford: Clarendon Press, 1953, págs. 399-404.

 

 

 

21 Sartre, Being and Nothtngness, trad. al inglés por Hazel E. Barnes, Nueva York: Philosophical Library, 1966, pág. 60.

 

 

 

22 Adam Smith, The Theory of Moral Sentíments, Londres: Henry Bohn, 1853, pág. 75. {Teoría de los sentimientos morales, México: Colegio de México, 1941.)

 

23 Charles H. Cooley, Human Nature and the Social Order, Nueva York: Scribner's, 1922, págs. 352-53.

 

 

 

24 M. N. Srinivas, Religión and Society Atnong the Coorgs of South India, Oxford: Oxford University Press, 1952, pág. 30.

 

 

 

25 Marjorie Plant, The Domestic Life of Scotland in the Eighteentb Century, Edimburgo: Edinburgh University Press, 1952, págs. 96-97.

 

 

 

26 Charles Johnson, Vatterns of Negro Segregation, Nueva York: Harper Bros., 1943, pág.273.

 

 

 

27 Mirra Komarovsky, «Cultural Contradictions and Sex Roles», en American Journal of Sociology, lii, págs. 186-88.

 

 

 

28 Ibíd., pág. 187.

 

 

 

29 E. Wight Bakke, The Unemployed Worker, New Haven: Yale University Press, 1940, pág. 371.

 

 

 

30 J. B. Ralph, «The Junk Business and the Junk Peddler», informe inédito de licenciatura, Universidad de Chicago, Departamento de Sociología, 1950, pág. 26.

 

 

 

31 Pueden consultarse detalles sobre los mendigos en Henry Mayhew, Mjmdon Labour and the hondón Poor, Londres: Griffin, Bonn, 4 Vis., vol. i (1861), págs.415-17 y vol. iv (1862), págs.404-38.

 

 

 

32 Informes inéditos de investigaciones de la Social Research, Inc., (Ihicago. Agradezco a la Social Research, Inc. por haberme autori-'/ndo a utilizar estos y otros datos en este informe.

 

 

 

33 Informes inéditos de investigaciones de la Social Research, Inc.

 

 

 

34 Mencionado por el profesor W. L. Warner, de la Universidad de Chicago, en un seminario llevado a cabo en 1951.

 

 

 

35 Rev. J. A. Dubois, Character, Manners, and Customs of tbe People of India, Filadelfia: M'Carey & Son, 1818, 2 vols., vol. i, pág. 235.

 

 

 

36 Ibíd., pág. 237.

 

 

 

37 Ibíd., pág. 238.

 

 

 

38 Como sugirió Adam Smith, op. cit., pág. 88, se pueden ocultar tanto los vicios como las virtudes:

«Los hombres vanidosos suelen jactarse de practicar un libertinaje elegante que en el fondo de su corazón no aprueban y del cual quizá no sean realmente culpables. Desean ser alabados por algo que ellos mismos no consideran loable y se avergüenzan de ciertas virtudes pasadas de moda que a veces practican a escondidas y hacia las cuales guardan secretamente cierto grado de verdadera veneración».

 

 

 

39 Dos investigadores que estudiaron en fecha reciente el status del trabajador de servicio social sugieren el término de «chantaje exterior para referirse a las fuentes secretas de ingresos a las que tiene acceso el trabajador social de casos en Chicago.

 

 

 

Véase Earl Biogdanoff y Arnold Glass, The Sociology of the Public Case Worker an

 

 

 

"Urban Área, informe inédito de licenciatura, Universidad de (Chicago, Departamento de Sociología, 1953.

 

 

 

40 Peter Blau, «Dynamics of Bureaucracy», tesis de doctorado, Co-Inrabia University, Departamento de Sociología, pág. 184.

 

 

 

41 Robert H. Willoughby, «The Attendant in the State Mental Hospital», tesis inédita de licenciatura, Universidad de Chicago, De partamento de Sociología, 1953, pág. 44. Ibtd., págs. 45-46.

 

 

 

42 Ibtd., págs. 45-46

 

 

 

43 Charles Hunt Page, «Bureaucracy's Other Face», en Social Forres, xxv, pág. 90.

 

 

 

44 Anthony Weinlein, «Pharmacy as a Profession in Wisconsin», tesis inédita de licenciatura, Universidad de Chicago, Departamento de Sociología, 1943, pág. 89.

 

 

 

45 Perrin Stryker, «How Executives Get Jobs», en Fortune, agosto de 1953, pág. 182.

 

 

 

46 Willoughby, op. cit., págs. 22-23.

 

 

 

47 Véanse, por ejemplo, William Kornhauser, «The Negro Union Official: A Study of

 

 

 

Sponsorship and Control», en American Journal of Sociology, lvii, págs. 443-52, y Scott Greer, «Situated Pressures and Functional Role of Ethnic Labor Leaders», en Social Forces, xxxn, págs. 41-45.

 

 

 

48 William James, The Philosophy of William James, Nueva York: Random House, col. Modern Library, s. f., págs. 128-29.

 

 

 

49 Quiero expresar mi agradecimiento a Warren Peterson por esta y otras sugerencias.

 

 

 

50 C. E. M. Joad, «On Doctors», en The New Statesman and Hation, 9 de marzo de 1953, págs. 255-56.